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CONOCE EL CUIDADO DE TUS PRENDAS DE SATÍN

El satín es una de las telas más llamativas (y que vemos en prácticamente todas las tiendas de ropa), un tejido delicado que requiere de unos cuidados específicos para mantenerse en perfecto estado.

A la hora de lavar, secar, planchar y guardar este tipo de prendas debes tener sumo cuidado, pues conforme pasa el tiempo van perdiendo ese acabado brillante que tanto nos gusta.

con este tipo de tejidos es mucho mejor lavarlos a mano, con agua fría o tibia y un detergente especial para prendas delicadas. Recuerda, son susceptibles a perder el brillo o deshilarse con facilidad. Así que, antes de lavarlos, lo mejor es que leas atentamente la etiqueta de la prenda, pues allí se indica claramente todas las instrucciones que debes seguir para lavar y planchar esa tela.

Te aconsejamos que, aunque la pieza se pueda meter en la lavadora, es mejor que lo laves a mano o lo lleves a la tintorería.

Camisas, vestidos, faldas y pantalones de satín

Para lavar de forma correcta las piezas, especialmente si son vestidos, lenceria o camisas de satín sigue estos pasos:

  • 1. En un balde vierte una generosa cantidad de agua fría o tibia. ¡Nunca uses agua caliente para limpiar las manchas de estas prendas!
  • 2. Vierte una dosis de detergente especial para tejidos delicados, remueve hasta que se integre con el agua y recuerda colocarte unos guantes de látex. Es el momento de lavar y frotar (un poco).
  • 3. Lava la prenda siempre del revés. Introdúcela por completo en el agua enjabonada.

Si tiene manchas difíciles de comida, bebida o maquillaje, primero trata la mancha. Puedes hacerlo con un quitamanchas especial, con vinagre blanco. Prescinde totalmente de usar lejías, lavandinas, cloros o productos similares. Si optas por productos quitamanchas, estos no deben contener ningún tipo de blanqueador.

  • 4. Enjuaga la prenda hasta retirar todo el jabón. También debes hacerlo con agua fría.
  • 5. A la hora de escurrir, nosotros hemos encontrado un truco de expertos. Coloca la prenda en una percha y cuélgala en un lugar hasta que se quite el exceso de agua. Luego, puedes colocarla (con la percha) en el tendedero al aire libre, en un lugar dónde no le dé directamente el sol y como dicen los franceses «voilà».